Sofía y el verano
No puedo abrirme un blog nuevo sin mencionar a la chica-verano: Sofía, una de mis mejores amigas. Las dos crecimos en Majadahonda (imagínate un suburbio estadounidense, pero a la española) y, sin embargo e inexplicablemente, durante toda nuestra adolescencia, nunca quedamos a pesar de seguirnos con fervor en nuestros respectivos blogs. Vivíamos cerca, pero nos gustaba "cartearnos" a través de comentarios en nuestras entradas de blogspot como si fuéramos dos amigas de la Inglaterra de Jane Austen que viven a ochocientas millas. Ahí estábamos, batallantes en mitad del silencio, leyéndonos entre nosotras y sintiendo que en ese mar llamado internet había un náufrago que había recogido nuestro mensaje lanzado en una botella.
Fue más mayores cuando nos empezamos a encontrar por la calle y a decirnos el típico "jo, ¡tenemos que quedar!" que siempre parece que no se va a cumplir. Pero lo cumplimos.
Y hasta hoy.
Como mencioné en mi primera entrada, he decidido empezar un blog desde cero porque siento que, al escribir en el antiguo, estaría invadiendo el espacio de una Teresa que ya no existe, una Teresa adolescente, confusa, que no le ha dado permiso a la adulta que soy ahora para intervenir.
A través de ese mismo telescopio hacia el pasado, brindando con copas de palabras por los viejos tiempos, he revisitado el blog de Sofi. Lleva sin escribir desde 2020, y queda esclarecido el motivo en la última entrada que publicó:
26 sept 2020
Uno escribe para ser leído... o se supone.
Quizás por eso ya no escribimos por aquí, porque ya nadie lee los blogs.
¿Y qué más da? Si nadie lee esto entonces puede ser interesante retomar este viejo hábito y escribir únicamente para mí o para aquél que aparezca por aquí sin saber cómo. Chao a los likes y al ego. Podría ser una manera preciosa de darle más valor a lo que hacemos. Si nadie lo juzga y solamente depende de nosotros publicar algo o no, entonces podríamos volver a crear cosas verdaderamente puras.
Hola, soy sofía, crítica de mí misma. Ya no importa si lo que hago te gusta o no. No todo es vender, y desde luego está feo venderse. Tu valoración nunca me permitió avanzar y la vida sigue y sigue. No puedo estar aquí parada.
Publicado por Sofía. en https://sofiayelverano.blogspot.com/
05/04/2025 - en respuesta a Sofiayelverano,
Escritura por sutura. Fue siempre algo así. Sí, Sofi, ya nadie lee los blogs, y es triste porque todo contenido ha de ser rápido y dopamínico, pero a la vez, cuánta libertad da escribir para no ser leído, y por eso los diarios, las notas de móvil, o las conversaciones privadas que se escriben al aire con las amigas. No nos sintamos culpables por creernos unas outsiders, por favor, sólo faltaba que nos autocensurásemos ese taimado alarde. No nos venderemos nunca, tranquila, y tal vez por eso no escribamos nada ecoico. Nos conformaremos con una esquina del mundo en la que podamos poner a parir tranquilamente a toda panda de arrogantes narcisistas que crispen nuestros nervios.
PD: Tenemos pendiente quedar a ver Emilia Pérez con Víctor, y antes nos podemos zampar un gofre vegano como el del otro día, me apetece demasiado.
Sofi en Terebithia (como llamo a mi casa). Qué guapa es la cabrona. Godard le habría pedido que fuera su musa.
