INSTRUCCIONES PARA CONSTRUIR UN BÚNKER MÁGICO
Ante esta sobreestimulación tan desagradable, este scrolling interminable, esta sensación de vacío a la que nos arrojan el algoritmo, el Carrefour Express, el mundo y nuestra propia vida, debemos protegernos con un escudo impenetrable: un búnker mágico. Para construir nuestro búnker mágico solo necesitamos una cosa: un par de metros cuadrados e imaginación.
NOTA: Lo ideal para combatir el horror, el poder, la injusticia y los males de la clase obrera es organizarse políticamente y luchar, y esa debe ser nuestra mayor prioridad. Así, construir este búnker no es una prioridad sino un refugio de identidad, una purga y una reconexión con el disparate. El búnker no será efectivo para la clase alta y la burguesía, pues para huir de sus tormentos pueden viajar o irse a un restaurante estrella Michelin; así, este manual está dirigido a los de abajo. Para acceder a él, es ideal quitarse los zapatos.
"Tu mente es un palacio". Las Cenizas de Ángela.
- ENUMERA LOS MOTIVOS
Papel, boli, nota de móvil o mentalmente... ¿de qué huyes? Escríbelo. Todo vale; huir de recuerdos, preocupaciones globales y propias, cartas de Hacienda, las ganas de fumar, recordar el ridículo que hiciste ese día, el ruido de la calle o de tu cabeza...
- ENCUENTRA EL LUGAR
Lo ideal es tu propio dormitorio y, si lo compartes con alguien, tu cama; si compartes cama porque vives en pareja lo tienes un poco más jodido, pero puedes coger un buen cuchillo y cortar la cama en dos y erigir el búnker en dicha mitad.
- APRÓPIATE DE ESE LUGAR
Fotografías, libros favoritos o libros por leer, material de dibujo -y da igual si no sabes dibujar-, música -descarga la playlist en Spotify o donde sea, porque deberás poner el móvil en modo avión, aunque eso lo detallaremos más adelante-. Decora el lugar con lo que te venga en gana; si eres un hombre cis hetero, es el momento oportuno para perderle el miedo a la cursilada y conectar con tu vulnerabilidad de una vez: nadie te va a ver, ¡es un búnker! Imprime fotos, haz recortes de revistas; si se trata de tu habitación entera, quita las cosas que te sobran y decora con elementos nuevos: luces de colores, espejos, pósteres de tus películas favoritas, algas submarinas, caracoles de tres cabezas, plantas carnívoras... más es más.
- TRAE UN TROZO DE BOSQUE
Como si los ojos fueran un proyector, hay que traer un trozo de bosque porque, sino, no aparecerán las hadas. Imagínalo y proyéctalo sobre un trozo se pared, verde, húmedo, frondoso y brillante. El caso es verlo y poder recorrerlo con los dedos, por lo que es ideal que incluya algunas setas, un arcoíris y un caballo del tamaño de un huevo.
- DESPÍDETE DE TODO
Cierra los ojos y di adiós a todo. Nada de llamadas ni de Instagram ni de WhatsApp; todo lo que conoces dejará de existir al pisar el búnker.
- KIT DE SUPERVIVENCIA
Jarra de agua, una pócima antipesadillas, algo de comer, lo que te dé la gana; aquí nada de dietas. Galletas de chocolate es ideal, aunque también vale algo más sencillo como una cascada de sirope fresa cayendo sobre tortitas con nata y doscientos huevos de Pascua con enanitos dentro.
- MÓVIL EN MODO AVIÓN
Móvil en modo avión.
- SUMÉRGETE EN TU BÚNKER
Pinta, escribe, escucha tu música... Pero ojo, que no se trata de meditar; este manual de instrucciones está dirigido a personas occidentalizadas que desde la infancia han creído solucionar sus problemas escuchando pop. Para meditar te vas a una escuela de yoga. Aquí necesitamos pensar, ponernos creativos y hacer un poco el tonto.
- RECUERDA QUE ES UN RATO
Este momento delulu debe durar un rato; no se puede estar en el búnker más de un par de horas. Primero, porque ya nadie aguanta tanto sin mirar el móvil -es broma, o no-; segundo, porque es un ejercicio un tanto egocéntrico, una ruptura artificial con el mundo. Así que se debe volver a tierra, leer las noticias, seguir dando las gracias por vivir en un país que no está en guerra y sentir que te preocupas por los demás más de lo que en realidad lo haces. Si te quedas demasiado tiempo en el búnker corres el riesgo de volverte un hikikomori, y no queremos eso.
- DÚCHATE
Es importante ducharse al salir del búnker, a poder ser escuchando a Britney Spears o, en su defecto, a Wagner. Este paso es muy importante porque tendremos la artificial sensación de depuración y desintoxicación. Después, salir a dar un paseo es ciertamente gratificante; si es de madrugada para no cruzarte con nadie y sentir que es el fin del mundo, mucho mejor.
Y esto es todo. Esperemos que funcione, y si no, ha perdido usted la capacidad imaginativa y lamentamos comunicarle que tiene difícil remedio, aunque siempre puede volver a empezar el proceso del búnker mágico desde el principio y cruzar los dedos para que esta vez funcione.
Es probable que usted ya tenga un búnker mágico, en ese caso ignore estas instrucciones o introduzca aquellas que desconocía y le puedan ser de utilidad para potenciar la magia.
¡Adiós!
PD: Las mascotas son bienvenidas al búnker mágico.




