DIALOGAR CON EL ENEMIGO

No se dialoga con la idiotez, la maldad, la ignorancia, la mediocridad, la gilipollez descomunal, la misoginia, la falacia, EN FIN, no se entra a hablar con la cabezonería del que se cree con la razón cuando dicha razón pasa por aplastar a los más vulnerados por la sociedad.
Quieren volver a los maravillosos años veinte norteamericanos donde la señora de la casa sólo fregaba y hacía apple pies mientras ellos se arrojaban al mundo laboral porque se sienten amenazados por el despertar de las mujeres. Abrazan el binarismo de género como molde biológico en el que encajarse atreviéndose a decir que "en el reino animal es así"... ¿Te cuento lo que le hacen las mantis religiosas a sus machos???? "¡Es que el hombre provee, es natural!" ¿Hablamos de las leonas que cazan mientras los machos ondean su melena al viento tirados bajo el Sol de la Sabana? ¿Hablamos de los padres que se piran de casa?
"Las mujeres son cuidadoras" ¿Hablamos de que existen madres que maltratan a sus hijos?
¿¡Cómo pueden contemplar el mundo desde semejante estrechez!? ¡Cómo puede alguien ser TAN RIDÍCULO!
Ya tienen a quien culpar de su fracaso, de su falta de atractivo, de su misoginia interiorizada: a las mujeres, concretamente, a las feministas, ¡qué innovador! La ultraderecha se cree futurista, efectivamente. Esta es de las cosas más hilarantes del asunto. ¿Hablamos de que llevan desde que existe en homo sapiens sapiens matándonos a pedradas, violándonos, tirándonos en cunetas? Y nos lo negarán, ¡se atreverán! ¿Hablamos de que... -espera, no, no vamos a hablar de nada, si precisamente estoy defendiendo que con esa gentuza no hay que tratar de llegar a ninguna entente.
Tampoco se dialoga con quien se plantea empezar un debate con la pregunta "¿qué es una mujer?", con las señoras CIS que arrebatan derechos a otras mujeres que no consideran mujeres de verdad. No se dialoga con quien pone en debate la identidad de género de los demás porque, sencillamente, la identidad ajena NO ES UN DEBATE; no se puede debatir la realidad de una persona porque dicha realidad es en sí misma incuestionable, ¿se entiende? ¡Es que creo que no lo entienden, por increíble que parezca!
Y compadezco a quienes se crean capaces de dialogar con este GENTUZA, servidos de la vana esperanza de que van a poder cambiar las ideas de alguien cuyo cerebro es una habitación cerrada a cal y canto que huele a humedad, a infelicidad, a falta de lucidez en definitiva.
Son la cultura, las artes, la educación, la intelectualidad, la profundidad las únicas con capacidad de emprender una transformación en el horror, en los resentidos. Entonces crea, escribe, muestra, explora, pero no: no dialogues.
Cuando veo a alguien que va a ese tufo de podcast de Worldcast a "dialogar" con nuestros enemigos, para que les aplasten con falacias maliciosas, me tiro de los pelos y grito como una mandrágora cuando leo los comentarios en el vídeo y veo a toda esa basura dando la razón a quienes nos odian...
¿Cuándo vamos a aprender que no se dialoga con imbéciles?
Tampoco se ha de dialogar exclusivamente con quien reafirme nuestras ideas en una conversación de besugos, los puntos de vista diversos son bienvenidos. Pero no: NO SE DIALOGA CON EL ODIO.
Tenía 18 años, era verano, estaba de viaje de interrail con una amiga y salimos de fiesta, ella ligó con un tío y les perdí de vista; me puse a buscarla más tarde, no la encontraba, fui al baño de chicas y le vi a él aporreando la puerta de un aseo; resulta que el tío se había sobrepasado al nivel de que ella había salido corriendo para encerrarse en un cubículo del baño para esconderse. Y al encontrarle aporreando la puerta para que ella saliera, le enfrenté, nos chillamos en inglés, y después de que me levantara la mano amenazando con darme una hostia me gritó con inquina: YOU WILL NEVER GET MARRIED a modo de ataque Pokémon final. ¡Como si me sentenciara a muerte con tal vaticinio, como si fuera lo peor que le puedes decir a una mujer! Porque esa frase, en esencia, contenía un "esa beligerancia no te hace apta para el amor de un hombre". Efectivamente, jamás ha estado en mis planes casarme, jamás soñé con caminar a ningún altar mientras me espera un hombre. Y sí, se me nota. Así que aquello que para él fue un insulto me resultó sin embargo halagador. ¡THANKS! Le respondí, saqué a mi amiga de ahí y nos tuvimos que ir nosotras de la discoteca.
Eh, no estoy siempre así de enfurecida, no os asustéis tampoco, y claro que hay millones de heteros maravillosos (que parece que hay que recordarlo cuando hablamos de machismo), simplemente he venido a este blog a incendiarme una vez más, ahora se me pasa, porque tampoco voy a regalarles mi serenidad (si algún día la tuve). No quiero vivir cabreada, pero joder, este mundo lo pone muy difícil albergando tantísima violencia, tantísimo odio, tantísima fealdad en definitiva.