2 am y ni una pizca de sueño
—lo he visto todo, lo he visto todo. Nadie puede negar que te veo, Borges. ¿Qué podría ya sorprendernos?
—han muerto todos los niños. Todos.
—si el mundo se acabara y quedásemos unos pocos no tardaríamos ni dos días en empezar a hacer teatro, como los niños.